Definiendo el plan de Negocios

¿A qué le suena el concepto “plan de negocios”? De seguro a algo que está solamente en la cabeza del principal responsable de una empresa o negocio; habrán además quienes piensen que se trata de un documento que se hace y se deja guardado en algún cajón. Para mucha gente que emprende negocios este plan -quizás lleno de ideas novedosas y atractivas- no siempre se aterriza o se propone de una manera clara y simple en un documento; también hay los que se echan a andar pero no necesariamente se le da seguimiento a lo planteado originalmente. Claro que las consecuencias en los dos casos anteriores pueden ser terribles, pues al paso del tiempo todo ello se traduce en problemas de liquidez, de capital o de sobreendeudamiento y, ante esto, el emprendedor originalmente entusiasmado muchas veces decide cambiar sus planes e incluso cerrar su negocio. Pero esta situación no es nueva; lo que sí es un hecho es que aquellas empresas que operan sin un plan de negocios tienen mayores riesgos de fracasar que las que sí cuentan con uno. El plan de negocios debe ser considerado no solamente como la brújula que nos orienta al destino hacia el cual queremos llegar; actualmente debe entenderse como “el GPS” que nos muestra la ruta e incluso el tiempo en el cual llegaremos a nuestro destino. En resumidas cuentas: uno de los ejes fundamentales de la operación de las empresas es el plan de negocios. Hoy en día existe mucha literatura que puede encontrarse en libros, en Internet o en varias revistas que están a nuestro alcance incluso en el puesto de la esquina y que nos indican cómo hacer un plan de negocios, pero lo importante es que éste sea presentado de una manera realista a fin de que muestre el entendimiento del negocio con respecto a la industria, el mercado y su entorno en general. Depende del objetivo Un plan de negocios puede tener distintos enfoques en su estructura dependiendo del objetivo que se busque alcanzar: para atraer inversionistas, para una posible expansión, para presentarlo ante instituciones financieras con el propósito de obtener financiamiento, por ejemplo, o simple y sencillamente hay que desarrollarlo como parte de la planeación estratégica de una empresa. La realización de un plan de negocios es un proceso que, más allá de ser una asignación, puede representar en verdad una mayor y mejor capacidad de comprensión de nuestras propias empresas; ayuda también a auto-definir nuestro negocio, a reconocer a nuestros competidores, los productos que éstos ofrecen y de qué manera lo hacen. El plan de negocios nos apoya para saber lo que necesitamos producir o lo que debemos hacer para prestar servicios; es una valiosa herramienta que nos permite descubrir qué tan cerca están nuestros proveedores, cuánto vamos a asignar para publicidad, si vamos a contar con distribuidores, qué o cuántos recursos humanos necesitamos y -si estamos por comprar o por alquilar oficinas- nos auxilia en el diseño de un plan de crecimiento para llegar finalmente a la cuantificación y viabilidad financiera. Sea cual sea el tamaño de su negocio o empresa, lo invito a realizar un plan de negocios; escríbalo, cuantifique sus objetivos, planee, haga escenarios “con o sin…”, o de “qué pasa si…”; dese un tiempo para planear y tenga la certeza de que esto lo llevan a cabo las grandes firmas trasnacionales, incluyendo bancos, constructoras, cementeras, hoteles, empresas de tecnología y hasta los equipos profesionales de futbol. En general, estamos hablando de todas aquellas empresas que saben dónde están paradas, que tienen como hábito actualizar sus planes de negocios y que obtienen como beneficio el estar siempre preparadas, lo cual les permite anticiparse ante los cambios que hay en el entorno de negocios.

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